En mayo de 1963, Ford y Ferrari estuvieron a punto de cerrar un acuerdo histórico. El gigante americano estaba dispuesto a comprar al pequeño fabricante italiano que dominaba en Le Mans. Sin embargo, en el último momento, Enzo Ferrari se negó a que sus decisiones sobre la scudería dependieran de Detroit, y la compra se canceló. Este rechazo desató una rivalidad feroz entre ambas marcas, y Ford prometió vencer a Ferrari en su propio terreno.

El camino de Ford en las carreras
El intento de compra de Ferrari por parte de Ford fue el punto de partida para que el gigante americano se adentrara en el entorno de las carreras. A diferencia de Ferrari, que tenía una larga tradición en la competición, Ford carecía de experiencia en este ámbito. Sin embargo, eso no detuvo a Henry Ford II, nieto del fundador de la compañía, quien estaba decidido a revitalizar la marca.
En 1960, Ford contrató a Lee Iacocca como vicepresidente de la empresa. Iacocca diseñó una estrategia para renovar la imagen de la marca y mejorar las ventas, basada en coches atractivos y carreras bajo el eslogan performance. Pero, ¿cómo empezar una tradición en competición en Estados Unidos, donde una antigua ley impedía a los fabricantes invertir en carreras? La respuesta llegó en 1962, cuando Carroll Shelby, un piloto texano ganador de Le Mans en 1959, propuso a Ford usar sus motores para fabricar un pequeño deportivo a la europea con la base del inglés AC Ace.
Los Shelby Cobra powered by ford pronto se ganaron una reputación legendaria en Estados Unidos. La marca decidió olvidarse de la prohibición y declaró la guerra en la competición dentro y fuera de las pistas. En febrero de 1963, Ford ganó las 500 millas de Daytona por primera vez, estrenando el motor más potente de su historia, el V8 42
En junio de ese mismo año, dos Cobra con motor Ford V8 7 se presentaron en Le Mans, consiguiendo un 7º puesto en la general y un 3º puesto en la categoría GT. Estos resultados fueron muy positivos y demostraron que Ford estaba en el camino correcto.
El intento de compra de Ferrari
En 1952, Enzo Ferrari había regalado a Henry Ford II un 212 Barchetta como símbolo de amistad. Una década después, Ferrari estaba pasando por problemas financieros y buscaba un comprador. Ford, por su parte, estaba en pleno auge y veía en Ferrari una oportunidad para fortalecer su posición en el mercado de los deportivos.
En mayo de 1963, todo estaba dispuesto para que Ford comprara Ferrari por algo menos de 10 millones de dólares. Enzo Ferrari cedería la producción de coches de calle, pero mantendría el control de la scudería ferrari y la competición. Sin embargo, en el último momento, Ferrari se negó a trabajar bajo el modelo de una gran corporación y a que su nombre apareciese en coches que él no controlaba. La compra se canceló y poco después, Ferrari comenzó una colaboración estratégica con Fiat.
El nacimiento del Ford GT40
El fracaso en la compra de Ferrari fue un revés para Ford, pero también fue un acicate para demostrar que podían vencer a la marca italiana en su propio terreno. El presidente de Ford prometió que correrían contra Ferrari y los vencerían.
En 1964, Ford creó una división especial destinada a desarrollar un coche capaz de competir en Le Mans. El objetivo era fabricar un coche de motor trasero central, estable a alta velocidad y capaz de superar los 310 km/h. Así nació el Ford GT40, supervisado por Donald Frey y diseñado por Roy Lunn, Eric Broadley y Phil Remington.
En junio de 1964, Ford hizo su segundo desembarco en Le Mans con el GT40. A pesar de no lograr la victoria en su primera participación, el equipo no se rindió y continuó trabajando para mejorar el rendimiento del coche.
La rivalidad entre Ford y Ferrari
La rivalidad entre Ford y Ferrari se intensificó en los años siguientes. Ford dedicó enormes recursos económicos y humanos para desarrollar el GT40 y finalmente, en 1966, logró vencer a Ferrari en Le Mans, consiguiendo un triplete histórico. Este logro fue el resultado de años de esfuerzo y determinación.
La historia de cuando Ford quiso comprar Ferrari es un capítulo maravilloso en la historia del automovilismo. Aunque la compra no se realizó, Ford supo convertir la rivalidad en una fuente de inspiración y motivación para superarse a sí mismos. Hoy en día, tanto Ford como Ferrari son marcas icónicas y reconocidas en todo el entorno.

Consultas habituales
- ¿Por qué Enzo Ferrari se negó a vender su compañía a Ford?
- ¿Cuál fue la respuesta de Ford ante el rechazo de Ferrari?
- ¿Cómo logró Ford vencer a Ferrari en Le Mans?
- ¿Cuál fue el legado de esta rivalidad entre Ford y Ferrari?
El intento de compra de Ferrari por parte de Ford fue un punto de inflexión en la historia del automovilismo. Aunque la compra no se realizó, Ford supo convertir la rivalidad en una fuente de inspiración y logró vencer a Ferrari en Le Mans. Esta historia demuestra la importancia de la determinación y el esfuerzo para alcanzar el éxito en el entorno de las carreras.
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